Vibrio parahaemolyticus

Monday, November 06, 2006

Vibrio Parahaemolyticus
En el año 1953, investigadores japoneses encabezados por Fujino identificaron por primera vez al Vibrio parahaemolyticus como el causante de intoxicación alimentaria, esto ocurrió durante la aparición de un brote en la provincia de Isaka en la cual hubo 272 personas afectadas, con 20 fallecidos. El brote se asoció al consumo de sardinas crudas. Fue en 1969 que este microorganismo se consideró un problema de salud pública, principalmente en EEUU.
Vibrio parahaemolyticus es un enteropatógeno emergente en Chile, que ha producido brotes epidémicos en clara asociación con el consumo de mariscos, especialmente moluscos bivalvos crudos o mal cocidos. En nuestro país entre los años 1992 y 1997 el Instituto de Salud Pública recibió 30 muestras procedentes de laboratorios regionales para confirmar el diagnóstico de intoxicación por Vibrio parahaemolyticus. Sin embargo, el brote ocurrido en la ciudad de Antofagasta entre Noviembre de 1997 a Marzo de 1998 causó que este número aumentara a más de 300 muestras. Un segundo brote afectó aproximadamente a 1500 personas durante Enero a Marzo del 2004, principalmente en la zona de Puerto Montt, una región con aguas costeras usualmente frías. El último brote registrado fue durante el verano del 2005, que afectó a más de 10.000 personas. Los afectados presentaron un cuadro clínico caracterizado por diarrea, náuseas, vómitos, dolor abdominal y fiebre; 6% de los casos tuvo leucocitos fecales positivos y un paciente falleció.


Sunday, November 05, 2006


DESCRIPCION DEL Vibrio Parahaemolyticus

Los vibrios son bacilos gram negativos, móviles, tolerantes a la sal y anaerobios facultativos. Se asocia a diarreas pero tambien se ha asociado a infecciones por heridas. El Vibrio parahaemolyticus es una bacteria perteneciente a la familia de las Vibrionaceae. Posee varios serotipos, los cuales son diferenciados según sus antígenos: somático (O), capsular (K) y flagelar (H). El antígeno H es común a todos los tipos, por lo que la serotipificación se realiza en base a los antígenos O y K. Los brotes infecciosos que se han presentado a nivel mundial en los últimos años se han atribuido a la aparición de tres serotipos con un importante potencial pandémico: O3:K6, O4:K68 y O1:K atípico (KUT). Las cepas O4:K68 y O1:KUT se originaron, muy probablemente, a partir de un clon de la cepa O3:K6 pandémica. Estos serotipos presentan mayor adherencia y citotoxicidad en cultivos de tejidos, lo que estaría contribuyendo a incrementar su potencial patogénico. Los diferentes serotipos han sido identificados en varias localidades, por lo que su distribución es mundial y la transición entre un serotipo y otro ha sido observada tanto en pacientes como a nivel ambiental.


UBICACIÓN

Esta bacteria se encuentra en forma permanente en el mar de nuestro territorio. Éste existe sólo cuando condiciones especiales en el mar, como el aumento de su temperatura, especialmente en los meses estivales, favorecen su proliferación. El Vibrio Parahaemolitycus muere a temperaturas inferiores a 5º C, la cocción a temperaturas de 65ºC los inactiva. Aunque se ha visto que almacenar congelado el alimento, además de detener el crecimiento del Vibrio, disminuye su número, no obstante se ha descrito que el Vibrio parahaemolitycus sobrevive congelado a -18ºC durante 7 semanas.Los mariscos, especialmente los moluscos bivalvos, como ostras, almejas, machas, cholgas acumulan cantidades importantes del vibrión. En general, crustáceos y pescados no acumulan el vibrión en cantidad importante para causar infección, pero pueden alcanzar grandes cantidades de éste al dejarse sin adecuada refrigeración por unas pocas horas. La enfermedad se transmite por ingestión de cualquier alimento contaminado crudo o mal cocido. También se puede transmitir por contaminación cruzada al ingerir cualquier alimento que haya tenido contacto con mariscos o agua contaminada. Es importante destacar que la enfermedad no es trasmisible de persona a persona.


MANIFESTACIONES CLINICAS.

La intoxicación por Vibrio parahaemolyticus causa tres entidades clínicas reconocidas siendo el cuadro intestinal es el más frecuente, caracterizado por diarrea acuosa y cólicos abdominales, que pueden acompañarse de náuseas, vómitos, fiebre y cefalea. Generalmente es autolimitado, la persona se recupera luego de un período de aproximadamente 3 días, que puede variar entre 1 a 7 días, tiempo que no depende del tratamiento con antibióticos. En los casos más severos puede producirse un síndrome disentérico, caracterizado por heces sanguinolientas y fiebre alta.
La septicemia primaria es causada por la entrada del microorganismo al torrente sanguíneo a través de la vena porta o del sistema linfático intestinal, los primeros síntomas incluyen fiebre, hipotensión, compromiso del estado general, calofríos y ocasionalmente náusea, vómitos, diarrea y dolor abdominal. Su incidencia es baja, pero su severidad y su mortalidad es alta. Los estudios muestran que los individuos sanos tienen bajo riesgo de desarrollar septicemia. Factores de riesgo importantes incluyen enfermedades crónicas hepáticas, renales, diabetes, neoplasias o aclorhidria.
Las infecciones de heridas pueden ocurrir cuando hay lesiones de piel, quemaduras o cortes preexistentes que entran en contacto con el agua de mar o con las especies marinas contaminadas. El cuadro se caracteriza por una lesión en la piel que se desarrolla dentro de las primeras 24 horas posteriores al contacto con el material contaminado. El sitio de la infección se presenta inicialmente con eritema, extremadamente edematoso o equimótico, luego progresa rápidamente a una lesión con vesículas o bulas y finalmente a necrosis que involucra la piel y la grasa subcutánea. Estas infecciones pueden ocurrir tanto en personas sanas como aquellos con enfermedades preexistentes.

DIAGNOSTICO

El diagnóstico de la gastroenteritis causada por este microorganismo se hace por cultivo de éste en las deposiciones. El cultivo se realiza en un medio selectivo, como por ejemplo, agar TCBS (tiosulfato-citrato-sales biliares). Usualmente aparece como colonias azul-verdosas que se identifican por la realización de test bioquímicos. El Vibrio parahaemolyticus también puede cultivarse en agar sangre u otros medios no selectivos, pero su detección es más difícil en ellos.La evaluación de la patogenicidad del Vibrio parahaemolyticus se realiza a través de la detección del fenómeno de Kanagawa (betahemólisis de eritrocitos) usando agar Wagatsuma que contiene sangre con una alta concentración de sal para detectar la actividad hemolítica de la hemolisina directa termoestable. En Chile V. parahaemolyticus es objeto de vigilancia de laboratorio desde el año 2000, cuando entró en vigencia el Reglamento sobre Notificación de Enfermedades Transmisibles de Declaración Obligatoria N° 712 del Ministerio de Salud, por el cual los laboratorios clínicos públicos y privados que identifiquen este agente están obligados a notificarlo al Instituto de Salud Pública de Chile. En la se muestra el total de aislados de V. parahaemolyticus confirmados por el laboratorio de referencia en el brote epidémico del año 2005.El envío de las cepas debe realizarse en tubos de agar Mueller Hinton o agar soya tripticasa, debidamente sellados, rotulados y a temperatura ambiente.


TRATAMIENTO.
El manejo es fundamentalmente de rehidratación y corrección de los trastornos hidroelectrolíticos y ácido-base. No debe usarse antiespasmódicos ni inhibidores de la motilidad intestinal, no hay estudios con el uso de probióticos en infecciones por este agente. Tampoco se ha demostrado que el uso de antimicrobianos abrevie el curso de la infección; sin embargo, se recomienda su empleo cuando la diarrea excede más de 5 días, en infecciones extraintestinales y en pacientes con co-morbilidad.
El fármaco recomendado en estos casos es tetraciclina o doxiciclina a partir de los 9 años de edad o una fluoroquinolona, por un período no menor de 5 días. En pacientes pediátricos pueden usarse cloranfenicol o cotrimoxazol, dependiendo de la susceptibilidad antimicrobiana, o ciprofloxacina en caso de no observarse respuesta al esquema inicial. En infecciones cutáneas o septicemia por este agente, se recomienda tratar agresivamente con antimicrobianos asociados, como cefalosporinas de tercera generación + doxiciclina o aminoglucósidos, o quinolonas + aminoglucósidos, esquema similar al empleado en infecciones causadas por Vibrio vulnificus. El uso de tetraciclina está avalado en los estudios iniciales por su acción en la síntesis proteica, lo que disminuye la liberación de la toxina TDH.



PREVENCION.

Consumir siempre los mariscos cocidos.
Hervir los mariscos durante al menos 5 minutos antes de consumirlos.
Lavar muy bien las manos al cocinar.
Mantener los mariscos refrigerados.
Evitar que se produzca contaminación cruzada:
- Manipular separadamente los mariscos crudos del resto de los alimentos.
- Después de manipular los mariscos crudos, lavar las manos.
- Limpiar los mesones y cubiertas donde se preparan los alimentos.
Consumir mariscos sólo en lugares públicos autorizados.
No olvidar el riesgo de contaminación cruzada entre mariscos contaminados y pescados, siendo recomendable extender sobre estos últimos las medidas antes mencionadas.

REFERENCIA.

• Revista chilena de infectología: “Revisión y recomendaciones para el manejo de la diarrea por Vibrio parahaemolyticus” Nº 22 (2), año 2005; paginas 131-140.
• http://www.cituc.cl
• http://www.scielo.cl